viernes, 14 de septiembre de 2012

Similitudes y diferencias entre uno y otro.

Me gusta encontrar nuevas similitudes. Deshacer nudos y ver que, al final, todos los cabos llevan al mismo ovillo. Porque el órgano de la escritura es la oreja, pero también se escribe como se habla, además el lenguaje se puede comparar con la alimentación (sólo sale lo que entra), con el ejercicio (al comenzar estas entumecido y si creas un habito el cuerpo te lo pide) y sumergirte en nuevo libro es descubrir un nuevo sendero, lleno de puertas mágicas que conducen a un número infinito de habitaciones, todas distintas y tan iguales.

Cada día juego más y más a gusto. También cada día disfruto más de los paseos, sobre todo cuando voy sola. Lo reconozco, cada recorrido, se parece a una primera cita, desde el punto de vista de que tengo que, romper el hielo, relajar y al final, aveces, consigo conectar de verdad con lo tengo que decirme. Por eso quiero ir.

Hoy invocaba a mi maestra, para preguntarle qué leo y me he dado cuenta que me surge la misma duda cada vez que empiezo a andar, sin saber en este caso a quién preguntar. Al final, como siempre, mi subconsciente me ha dado la respuesta.

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